Viaje hacia el rencantamiento del mundo

Cuando se viaja en bicicleta, hay una grata sensación de sentirse parte de un gran ser sintiente, donde la idea de paisaje quieto e inmóvil se transforma en un territorio vivo del cual hacemos parte.

Dejarse atravesar por él, abrazando la rudeza de la naturaleza es la sensación más cercana para conectarnos con nuestro ser nómada, nuestra humanidad inquieta que busca escabullirse de la quietud de la ciudad.

Colombia es un lugar especial, pues está atravesado por 3 cordilleras cargadas de espacios biodiversos y mágicos, donde la fauna y flora exuberante acompañan cada pedalazo.

Un país lleno de rincones olvidados por el Estado, pero donde se puede sentir la magia de Los Andes.

Paula Soler

Artista plástica y cicloviajera con un profundo interés por ampliar la idea de territorio utilizando como herramienta el recorrer como práctica artística.

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