simplifica

¿Y cuándo no se puede pedalear, qué hacen?

¿Y cuando no se puede pedalear, qué hacen? Esta es una pregunta rara, y siempre nos tomamos unos minutos antes de responderla. No porque el catálogo de respuestas sea variado, todo lo contrario. La respuesta es tan simple que pone en jaque a la pregunta y a una estructura mental que cree que viajando todo es más complejo de lo que es. Viajar en bicicleta nos obliga a ser simples. A pensar simple. Cuando no se puede pedalear, caminamos.

Caminamos cuando hay mucho viento, cuando las subidas son largas, cuando el desnivel es abrupto, cuando el barro no nos deja pedalear, cuando los ríos son anchos o profundos, cuando los caminos desaparecen, cuando las piedras o la arena dicen presente, cuando las piernas están cansadas, cuando estamos aburridos, cuando nos duele todo, desde la cabeza hasta el culo. Por eso la respuesta es simple: cuando no se puede pedalear, caminamos.

 

Jime y Andrés

La Vida de Viaje

Viajan en bicicleta desde 2013. Su primera gran aventura fue de 9 meses y 6600 kilómetros desde Ushuaia hasta La Quiaca, y a partir de ahí dejaron de contar para vivir la vida sin números de por medio. Viajan en la naturaleza, por caminos alternativos y lugares sin nombre. No buscan llegar a ningún lugar, solo quieren estar en movimiento y sentirse libres. Una gran epopeya contemporánea.

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